En ésta tarde de mayo soleado,
la vida se convierte en un pretérito,
media vida pegada a los cristales
la vida se convierte en un pretérito,
media vida pegada a los cristales
en un eterno esperar lo inesperado.
Hoy,
cuando el presente es un mañana esperanzado,
siento la verdad hecha añicos en mi memoria
y la piel se me eriza en un recuerdo.
siento la verdad hecha añicos en mi memoria
y la piel se me eriza en un recuerdo.
Te llevo pegado a mi piel
aunque el correr de los días
frene con fuerza este sentimiento que me corroe
y este proyecto de vida interrumpido
por el conocimiento de una realidad
aunque el correr de los días
frene con fuerza este sentimiento que me corroe
y este proyecto de vida interrumpido
por el conocimiento de una realidad
que se esfumó en un sueño,
una unión, un desespero.
Y es que hoy el dolor renace nuevamente
mientras la herida va sangrando sin remedio
en un ahorro lento y sin respiro
al saberte tan lejos e inalcanzable.
Hoy con los ojos cerrados
percibo tu olor
y vuelvo a mí dolor y mi silencio.


