He aquí la melodía inacabada de la noche
hilos de plata la luna difumina
almas deambulantes que se alían
con sombras desoladas de abortados días.
Crujen los mantos celestiales
en las almas que deambulando ya perdidas
huérfanas de caricias fugitivas
claman con gemidos embriagados de agonía.
Nublados ya los cielos multiplican
lamentos de ultratumbas acechados
preciso e indiferente el sol aguarda
al alba de sus rayos revestida.
Nacer al nuevo día en la maraña
que salva en su lucha cada día
el astro rey se instala al fin triunfante
para copular de nuevo con el día.
La indiferente mirada del espacio
entre rocas olvidadas se ha quedado
prisionera de olvidos transgredida
desoyendo a una esperanza ya perdida.
El amor es una baza inalcanzable
en gargantas de carencias enmudecidas
El sueño de otros mundos más amables
se queda rezagado en el olvido.
OH! dolor más rojo que la sangre
OH! indiferente humano desatento
OH! deseo amordazado de impotencia
OH! mundo redondo de anhelante vida.


