Llega esta soledad a ti debida...
Llega el aura espléndida anunciada
vestida de dulces gasas, amor siempre añorado
en un círculo de espera como tierra quemada.
Crecen constelaciones perdidas entre los árboles
Amapolas de sangre hacen su fiel trabajo
La copa del estío adormece desvelos
Rojas flores y yedras comulgan de rocío.
Espero transmutada en el balcón del cielo
Recuerdos de mi infancia que queda ya lejana
se extiende ante mis ojos como un mapa de tiempos
Alas deshabitadas como rosas caídas.
Esta Procter ceniza que ahora me contiene
Este interrogatorio que me hago a mí misma
Este dolor de ausencias que un día hice mío
Estas frías campanas que anuncian mi caída.
Soy humana y soy mujer en este fin de mundo
Me embriago en la noche de aromas y de flores
Me detengo en la línea que separa mis días
De ese otro mundo que quizás sí sea el mío.

