Sevilla.
Son las ocho de la noche
de un dia cualquiera de julio,
el sol se resiste a marcharse
y el calor es asfixiante.
La noche amenaza
con un insomnio de fuego en vela,
los españolitos de a pie
pasean su juventud por las calles
huyendo del calor y la asfixia.
No quiero que mis versos me delaten,
tampoco que me acepten
como yo me acepto,
he de seguir viviendo como soy,
ese es mi dilema y mi presente.
Basta de vivir a ciegas
sin un pasado prendido en una lágrima,
hay aún motivos para seguir viviendo
en un pasado que se adorna con flores
de un futuro.
Así soy yo,
¡¡así sigo siendo yo y mis circunstancias!!


