Las sombras de la noche
se agolpan en el principio del otoño,
todo es irreal
como la vida que extiende contenidos de silencio,
un silencio intangible,
la sombra de tu deseo irrefrenable,
el vago contenido de lo concreto.
Así es la soledad que me hace suya,
apenas me entero
de los imperceptibles momentos vividos
más allá de la distancia,
del recuerdo hecho materia
al borde otoñal de mi memoria.
Antes de esta vida despoblada,
yo fui feliz algún momento.


